El recuerdo se desmaya
y se arrastra, y lucha
para olvidarse

De vez en cuando
se manifiesta en sonidos,
voces y olores
De vez en cuando
se deja estar
para no pensar
para no saber
En la encrucijada donde los caminos se bifurcan
se alzan decisiones, esperando ser tomadas con certeza,
de vez en cuando, la duda nos envuelve en su manto oscuro,
nos seduce la comodidad de posponer lo que nos urge.
En cada instante que dejamos escapar sin decidir,
se diluye un fragmento del tiempo que jamás regresa,
dejando tras de sí un eco de oportunidades perdidas,
Y un susurro de arrepentimiento.
Las estrellas fugaces, como el tiempo,
son decisiones efímeras, cargadas de un poderoso anhelo,
Que se quema al pasar
De cuando en vez forjamos un destino, que se atreve a avanzar por senderos inciertos
rumbo hacia la luz que anida en lo desconocido.
Temiendo, pero no evitando lo que implique ese miedo.