Disculpas

El gallo cantó 

Por su culpa, se despertó dormido

Tomó su café matutino

Se quemó la lengua en el primer sorbo

Tomó más tiempo que de costumbre

Miró al horizonte vio el sol resplandeciente

Mientras las aves merodeaban por sustento

Vio su rebaño desperdigado

 la cerca se había quedado sin ajustar

Por su culpa, salió corriendo de su tienda

Para agrupar su rebaño y llevarlo a pastar

Se quedó dormido

Se perdieron unas ovejas

Por su culpa salió a buscarlas

Las encontró bebiendo en un manantial

Qué paraíso, qué regalo.

Regresó agitado a su tribu

Les contó el hallazgo

Los llevó a conocer

Celebraron y se abastecieron

tras siete meses y dos días

de larga sequía

Por su culpa 

Ovacionaba la gente.

Miró al horizonte y dijo ya no más.

Cansado de seguir intentando llevar una vida sin reproches

Sin remordimientos

Sin enemigos

*inspirado en lecturas de Viktor E. Frankl

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